Sorbete de Frutos Rojos

Ingredientes:

– 400 – 450 g de frutos rojos congelados.

– 200 ml de agua

zumo de 172 limón 8si es pequeño 1 entero).

– 100 g de azúcar

 Preparación:

Para la elaboración del sorbete es muy útil precisar de un robot de cocina, de un vaso americano o algo similar. No lo intentéis hacer con la batidora de casa pues probablemente se estropee.

Lo primero que haremos será poner el azúcar en el vaso del robot. Le daremos unos golpes de turbo intermitentes para pulverizar.

Una vez tenemos el azúcar pulverizado añadimos los frutos rojos, el agua y el zumo de limón.

Trituramos de velocidad media a máxima hasta que veamos que queda listo.

Una vez tenemos nuestro sorbete preparado podemos guardarlo en un tupper en el congelador o tomarlo directamente.

NOTA: Si queremos tomarlo de postre y lo tenemos en el congelador, es una buena idea sacarlo unos minutos antes para que no esté como un bloque. En 10 minutos tendréis el sorbete a punto.

Podemos presentarlo de forma original en un plato. En este caso la base en un COCA-RON (Cocada – Macaron) y cacao en polvo. Lo he llamado COCA-RON así porque lo que pretendía en un primer momento era hacer cocadas, pero me quedé muy corta de coco y cuando lo saqué del horno, esto es lo que apareció.

La verdad es que estaban muy ricos (próxima receta!). 

Espero que disfrutéis de este postre tan estupendo, fresco, dulce, acido…

Croquetas de jamón

Ingredientes:

– 140 -160 g de jamón curado (sóloo la carne) o ibérico.

– 1 hueso de jamón.

– 70 gms. de mantequilla (margarina).

-70 gms de aceite de oliva virgen extra.

– 120 gms cebolla en brunoise.

– 800 ml de leche (leche de vaca sin lactosa, leche entera, leche desnatada…).

– 200 ml nata cocinar.

Nuez moscada.

Pimienta blanca o negra.

Sal.

Para el rebozado:

Harina.

– 2 huevos.

Pan rallado.

Preparación:

Ponemos una cazuelita con la mantequilla y el aceite de oliva que funda a fuego suave.

Cortaremos la cebolla muy pequeña, en brunoise. Ponemos la cebolla a pochar, no queremos que se dore sino que quede super transparente.

En otra cazuela pondremos la leche y la nata con el hueso de jamón para que coja todo el sabor del jamón, pero lo calentaremos a fuego medio para que tampoco hierva.

Cuano esté tranparente la cebolla, le añadiremos el jamón y mezclamos todo.

Le añadiremos la harina y lo cocinamos todo junto a fuego medio para que tome un color tostado la harina.

Le añadiremos (previamente colada) la leche y la nata que estaban infusionando con el hueso de jamón poco a poco, y vamos mezclado y deshaciendo los grumos hasta que quede una mezcla uniforme.

Ahora amigos, es brazo, brazo y más brazo con la varilla. a fuego medio bajo (para que no se agarre) le daremos continuamente vueltas hasta que la masa evapore y casi se despegue de las paredes al pasar la varilla. Le pondremos la sal, la nuez moscada y la pimienta en este paso.

Ponemos la masa en una bandeja de cristal y film pegado a la masa totalmente (para que no salgan burbujas y se tomen del calor y para que no salga costra en la masa). También se puede guardar en mangas pasteleras (es más facil a la hora de hacer la forma de la croqueta que con dos cucharas).

Dejamos enfriar y la guardamos en la nevera unas 24 horas.

Tras sacar la masa preparamos tres platos: uno con harina, otro con huevo batido y el tercero con pan rayado (o panko, que es pan rayado japonés).

Pasamos la croqueta por harina, por huevo y por último por el pan rayado. Las vamos colocando en una fuente.

Para freír preparamos una sartén con abundante aceite y ponemos a calentar al máximo. Al meterlas lo bajaremos un par de puntos. Las sacamos cuando estén doradas y las quitamos el aceite sobrante con papel de cocina.

Para presentarlas podemos ponerlas en una fuente.

 

Al abrirlas a la mitad vemos que la masa está melosa y queda muy delicada. La verdad que están buenísimas.

Os animo a hacer esta receta tan entretenida y deliciosa.

TRUCO: Parte de ellas las podemos congelar para otra ocasión en tuppers. Es un plato socorrido para cualquier momento.