Koma Bah, la nueva propuesta de Fernando Limón

En uno de los lugares más tranquilos de la Sierra Norte de Madrid, en Collado Mediano, se encuentra La Torre Box Art. Un hotel tranquilo, donde se aúnan descanso, arte y gastronomía.

Su Restaurante Koma Bah es la nueva propuesta del chef Fernando Limón, propietario del Restaurante La Sopa Boba de Alpedrete, quien ha diseñado una carta muy sugerente, variada y original junto a Javier Molero (Jefe de Cocina en Koma Bah).

Comimos en el restaurante para probar los nuevos platos y nos encantó el lugar, decorado con esmero y mucho gusto. Destacar la luminosidad (incluso en días nublados) y el entorno.

Comenzamos esta experiencia gastronómica probando unas mantequillas artesanas saladas y unos estupendos aperitivos para abrir boca. Mientras, ojeamos la carta y nos dejamos aconsejar en la elección de los platos.

Mantequilla de Ajo Negro. Mantequilla de mostaza. Mantequilla de eneldo, madarina y pepinillo.

Croqueta de ropavieja de cocido con pisto y Hummus con verduras encurtidas.

La carta está ideada para tomar cada comensal sus platos a elección o para compartir. Además de la carta también existe la posibilidad de tomar un menú degustación compuesto de diferentes platos a compartir. Nosotros decidimos compartir varios platos y propuestas de la carta y fuera de carta (las sugerencias del día).

Entrantes:

Croquetas de pollo Teriyaki con mahonesa de lima e hito togarashi y Croquetas de Jamón Joselito con espuma de patatas. Unas croquetas cremosas y muy ricas.

Giozas de carabineros con salsa americana thai y semillas de chia. Un bocado lleno de sabor, la salsa americana estupenda y la chia hidratada le da un punto especial con la gelatina.

Brioche de eneldo al vapor relleno Gravlax (gravad lax), salmón marinado y alioli del marinado. Esponjoso bollito y delicioso salmón marinado, un entrante fresco que te transporta a los países escandinavos en cada mordisco.

Pan Bao de panceta a la brasa con alioli, pepinillos, cebolleta, hierbabuena y salsa hoisin de fresas. Brutal, un plato fuera de carta que deberían incluirlo sin duda alguna. La panceta tremenda.

Curry verde de verduras. Un clásico de la cocina tailandesa, con su puntito picante acopañado de arroz y lima (unas gotitas aportan el punto ácido que piden los currys).

Pulpitos Kara-Age con mahonesas caseras (japo, wasabi y pimentón de la vera) e hito togarashi. Crujientes mini pulpitos que se comen como pipas. Las mahonesas (de sabor súper equilibrado) le dan un toque diferente en cada bocado al plato.

Cuchara:

Ramen de aquí y de allá (Caldo untuoso, fideos udon, huevo a baja temperatura y ternera). Un delicioso ramen con su caldito de cocido y su huevo a baja temeperatura que cuando rompe convierte el plato en algo espectacular.

Pescados:

Pez mantequilla marinado en miso con shitakes encurtidas y salsa tártara japonesa elaborada con alcaparras, cebolla, pepinillos, aceite de sésamo, yuzu y karashi (polvo de mostaza). Muy bueno, una forma diferente de tomar el pez mantequilla, la salsa de miso y la salsa tártara se complementan estupendamente.

Pulpo ahumado con emulsión cítrica de aguacate, crema Cheddar y pico de gallo. El pulpo muy bueno, una combinación muy rica, la crema cheddar suave y el pico de gallo que le da la gracia. Eché de menos que picase un poquito más pero es que a mí me encanta el picante.

Carnes:

Carrilleras de ternera al curry rojo con risotto de trigo sarraceno. Un plato contundente y muy bueno. Punto de picante perfecto, la carne se deshace en la boca y el acompañamiento del risotto de trigo sarraceno un acierto, cremoso.

Taco de cochinillo confitado con naranja, jengibre y cardamomo, dados de piña en almíbar, rabanitos encurtidos y puré de patata agripicante (kimuchi y lima). Una forma diferente de tomar el cochinillo, se deshace en la boca, un punto genial y el acompañamiento le va de perlas.

Postres:

Tiramisú de haba tonka, queso Embrujo de la Sierra de Guadarrama, gel de manzana verde y membrillo. Suave, creomoso y sutil sabor a queso.

Lemon pie y fruta de la pasión. Una explosión de sabor en la boca. Dulce, ácido, untuoso… una fiesta de contrastes irresistibles y adictivos. El crumble es una pasada.

Arroz con leche de coco, fresa lyo, nubes de yuzu y sésamo garrapiñado. Un arroz con leche diferente, el sabor del coco es muy suave y se agradecen los diferentes toques que le aportan las fresas, el sésamo y la gelatina (crunch, dulce y ácido/fresco).

La elección del vino en esta ocasión fue un acierto, tomamos un vino blanco. Mestizaje blanco 2016, un vino joven D.O.P El Terrazo, elaborado por la Bodega Mustiguillo. Un coupage de Merseguera (60%), una variedad indígena escasa hoy en día, Viognier (35%) y Malvasía (5%). Los viñedos, que se encuentran a más de 900 metros de altitud, se cultivan mediante una viticultura ecológica. Marida estupendamente con pescados, verduras, carnes blancas, ahumados, ensaladas complejas, aperitivos…

En La Torre Art Box tienen su propio agua microfiltrada, un proceso por el cual filtran y purifican el agua para disfrutar de un agua pura y sin sabores que embotellan de forma elegante.

Nada como un coctel para rematar una comida tan buena, para la ocasión un coctel de Flor de sake. Un lujo para la vista y para el paladar. Ligero, poco alcohólico y lo justo dulce.

Podemos decir que la experiencia fue estupenda, un servicio muy bueno, equipo atento y las explicaciones de los platos muy detalladas. Los platos una delicia, deseando volver a visitar Koma Bah, sin duda no dejará indiferentes a aquellos que lo visiten y disfruten de su variada, creativa y original oferta gastronómica.

Esperamos que disfruten como nosotros, muchas gracias.

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