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ZAGA RESTAURANTE: EL PRODUCTO, SU BANDERA.

El mejor homenaje que puede hacer un restaurante al producto es tratarlo como se merece y en Zaga, como dicen, se defiende el producto en barra y mantel. Pero también se defiende el producto en la cocina, como digo, tratándolo con mimo y creando elaboraciones sencillas de corte tradicional pero llenas de sabor y con el punto perfecto.

Una cocina de producto que te invita a disfrutar de platos y guisos tradicionales y fijos en carta aunque también apuestan por productos de temporada, lo que hace que puedas disfrutar de diferentes productos durante todas las estaciones del año. Y qué decir de sus fuera de carta, éstos se convierten en un “must”.

Los diferentes espacios del restaurante son muy acogedores con un diseño cuidado, elegante, fruto de la reforma por parte del estudio de decoración Kubo Ene de Natalia Casco.

En la zona inferior se sitúa la barra y dispone de mesas altas para poder disfrutar de una comida o cena más informal basada en tapas y raciones de toda la vida. Aquí cabe destacar la tortilla de patatas, las “empanadillas de la abuela”, sus croquetas y las rabas al estilo de Santander.

En el nivel superior encontramos el salón comedor con una iluminación cálida que además se complementa a la perfección con la luz exterior que entra por sus ventanas. De fondo se puede escuchar música, una selección muy apropiada para el lugar y las reuniones sin hacer que se mezcle con las conversaciones y que resulta agradable. 

La propuesta de carta para el restaurante es espectacular. Entrantes muy ricos como sus tostas de tartares o los dados de merluza a la romana con patatas. Carnes y pescados de primerísima calidad como su steak tartar, sus carrilleras de ternera o la raya a la mantequilla negra. Arroces (terminados en el horno Josper) que te transportan a Valencia. Una bodega con una selección de vinos cuidada con hasta 40 denominaciones de origen diferentes. Y postres caseros que son el broche perfecto a una comida o una cena. 

Además dispone de dos salones privados (uno para 14 personas y otro para 10) ideales si se trata de reuniones familiares, amigos o comidas de empresa.

Probamos los siguientes platos:

Tosta de tartar de salmón y aguacate con aceite de sésamo.

Tosta de tartar de atún rojo.

Tosta de steak tartar, ideal el puntito picante.

Croquetas de jamón ibérico.

Raya a la mantequilla negra.

Ventresca de atún con aguacate a la brasa.

Arroz de calamares y gambón.

Piña a la brasa con jugo de mojito.

Tarta de queso.

Tiramisú.

El servicio de sala es formal, atento y cercano lo que hace sentir muy a gusto sin tener que estar pendiente y anticipándose en todo momento a las necesidades de los clientes.

Dispone de terraza, lo que hace más atractiva si cabe la oferta, en una de las mejores zonas para disfrutar de la gastronomía como es la zona de Ponzano.

Todos esto hace de Zaga un restaurante al que apetece volver una y otra vez pues te hacen sentir como en casa. Y de eso se trata, de cuidar a los clientes al igual que se cuida el producto, con todo el mimo que se merecen.

Precio medio en barra: 15-20 euros

Precio medio en sala: 30-40 euros

Para más información:

ZAGA RESTAURANTE

Calle Bretón de los Herreros, 39, 28003 Madrid   

Teléf.: 912 321 130

https://zagarestaurante.com

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